viernes, 6 de agosto de 2010

Gabriel García, Un Apaga Fuego de Lujo


Quizá no figure como ese prototipo de lanzador alto, robusto y fuerte que estamos acostumbrados a ver en las grandes ligas, pero que pundonor tan enorme tiene el nacido en Charallave estado Miranda un 11 de Mayo del año 1989, es ficha actual de los Astros de Houston y en Venezuela a los Navegantes del Magallanes.

Antes de la zafra 2009-2010 del beisbol venezolano, muy pocos conocían a este serpentinero zurdo, ya que apenas fue firmado a la pelota organizada en el año 2007a la edad de 18 años, comenzó su formación en la ‘Venezuelan Summer League’ con los Astros de Houston donde dejó numeritos nada impresionantes, 3 Juegos Ganados, 3 Juegos Perdidos, 27.2 Innings Lanzados, 19 Ponches y 6 Bases por bolas, dejando una efectividad de 3.58; al año siguiente tuvo un idéntico record de (3-3), Sólo que participaría en más episodios. Fue utilizado como lanzador abridor en un par de ocasiones, aunque por decisión de su manager se establecería como relevista.

En el año 2009, García, haría maletas para partir rumbo al majestuoso estado de Texas, donde ofrecería sus servicios al ‘Greeneville’ en la Appalachian League, dejando record negativo de 0 Ganados y 4 Perdidos, con una más que alta efectividad de 7.91, en 38 capítulos laborados, pero quizá por causas del propio destino, en esa temporada con los Navegantes pasaría de ser un perfecto desconocido a una súper figura pública.

García se convirtió en uno de esos ‘As’ bajo la manga que el almirante utilizó en situaciones apremiantes, poniéndolo por encima de refuerzos y otros nombres de peso en el club; allí sacó la garra el Mirandino, en momentos parecía Inmutable, su actuación en el morrito se traducían en 0 que aumentaban las probabilidades de triunfos para el Magallanes, hacía pensar que mientras más complicada fuese la situación, mejor le iba a ir. Extrañamente su promoción no llegó en octubre, sino que se mostró como un ídolo emergente cuando más lo necesitaba la gerencia y fanaticada Turca ‘en enero.

Posee esa cualidad que no muchos lanzadores tienen, seguridad en su repertorio, es uno de esos pitchers que no se le descifran los lanzamientos tan fácilmente, busca siempre conseguir las esquinas y trabaja muy bien los lanzamientos quebrados, su frialdad, y hermoso slider permite confiarle plenamente cualquier situación de juego, mejor se ve antes de los derechos y suele mucho obligar batear para rolling, su recta ronda por las 89 – 92 millas y también trabaja con un cambio de velocidad.

Aunque el Magallanes, no pudo obtener el campeonato el año pasado, si pudo comenzar a abrirle paso a esta enorme camada de prospectos ansiosos de darse a conocer en el beisbol venezolano. Para las aspiraciones del almirante Gabo será determinante y lo mejor es que se reportará desde el principio de la temporada, será de gran ayuda para los intermedios (Junge, Santeliz, Cova..) y si logra mantener el nivel que mostró la campaña anterior, de seguro que se convierte en una pieza imprescindible para el Magallanes.

Rivera relegado a la banca


La promoción del prospecto Peter Bourjos ha hecho que los Angelinos reestructuren sus jardines y sacrifiquen el tiempo de juego de Juan Rivera.

"Tenemos a varios peloteros que van a tener que decirles adiós a varios turnos y algo de acción", asomó el manager Mike Scioscia, según el diario Los Angeles Times. "Necesitamos esa profundidad en el equipo y que todos contribuyan".

Sentar a Rivera no fue el único movimiento que hizo Scioscia. La idea es que Bourjos no solo juegue, sino que lo haga en el jardín central, así que han movido a nada menos que Torii Hunter, ganador del Guante de Oro en las últimas nueve temporadas por el bosque derecho. Bob Abreu fue movido al bosque izquierdo.

"Es un cambio que debemos hacer para darle la oportunidad a un pelotero joven en el jardín central. Él puede cubrir bastante terreno", confirmó Abreu.

Pero su compatriota Rivera no tiene el mismo ánimo. Cuando el intérprete del equipo, José Mota -quien transmite los juegos de los Angelinos- lo abordó para hacerle la entrevista, Rivera no quiso.

Su tiempo de acción se limitó a las veces que el equipo se enfrente a un abridor zurdo, amén de ser colocado como emergente. En 90 encuentros esta campaña, Rivera refleja un promedio de .260, con 12 cuadrangulares y 40 carreras remolcadas. Se encuentra en el segundo de tres años que abarca su contrato, el cual es de 12,750 millones de dólares.

Bourjos es un joven de 23 años de edad, que batea a la derecha y que viene de dejar promedio de .314, con 13 cuadrangulares en Triple A este año.

Está llamado a ser el futuro inmediato de la Organización, un equipo que en esta campaña ha perdido bastante terreno en su División, la cual dominan los Rangers de Texas.

Anaheim se ha llevado el banderín del Oeste en cinco de las últimas seis temporadas, incluidas las tres más recientes, pero en esta campaña esa magia no ha existido, por ello aprovechan para probar sus piezas futuras.

Rivera tiene 31 años de edad, Abreu 36 y Hunter 34. La sangre joven de Bourgos luce justa y necesaria.

jueves, 5 de agosto de 2010

Johan Santana se adapta a su nueva realidad


Entre las temporadas de 2004 y 2007, Johan Santana siempre mantuvo un promedio superior a nueve ponches por cada nueve actos lanzados. Acumular abanicados era una parte clave de su juego y una de las razones para que fuese el mejor pitcher de la tierra en esos años.

La receta era sencilla: una letal combinación de recta de 94 millas por hora y un cambio de velocidad que oscilaba entre 80 y 78 millas lo hacían casi indescifrable.

Pero el tiempo no pasa en vano. La mitad de esa fórmula –la bola rápida– ha perdido parte de su poder. Hoy viaja entre 88 y 92 millas por hora.

Este año, en el que está regresando de una operación en el codo, Santana tiene una media de 5,7 ponches por cada nueve entradas. Y en 2008 y 2009 fue de 7,9.

Dan Warthen, coach de lanzadores de los Mets, no tiene dudas de que su pupilo tiene las herramientas para seguir siendo un gran pitcher; pero advierte lo que se viene haciendo obvio desde hace un tiempo.

“Yo no creo que él vuelva a ser el gran ponchador que fue en el pasado”, dice el técnico durante una conversación en el dogout de Citi Field. “Creo que los ponches aparecerán en los momentos grandes, que es algo bastante importante”.

“Está tratando de ser económico, tirar 8 o 9 entradas con unos 100 pitcheos, dejar que te ayude la defensa y no tratar de ponchar a todo el mundo”, relata el técnico. “Cuando eres joven y estás lleno de vigor tratas de poncharlos a todos. Pero a medida que pasan los años te calmas un poquito y dices: ‘Epa, vamos a dejar que ellos hagan el trabajo’”.

En 147.2 entradas lanzadas en 2010 (sin contar el juego de anoche), el zurdo de 31 años suma 94 ponches. Su promedio de boletos, 2,7 por cada juego, es el más alto para él desde 2004, al igual que su WHIP (boletos más hits por entrada lanzada) de 1.22.

E igual sigue lanzando bien, arreglándoselas para sacar ceros. En 13 sus 22 aperturas ha permitido uno o menos carreras en 6 o más entradas.

“A medida que va pasando tu carrera vas haciendo ajustes”, reconoce el propio Santana. “Creo que los ponches van a estar en cualquier momento, pero esta liga es de mucho más contacto”.

“Si bien es cierto que el nivel de ponches ha bajado, también es cierto que el nivel de innings ha subido”, contrapuntea el “Gocho”. “Eso ha sido un balance positivo. Mientras más lejos pueda ir en un juego, más chance tengo de ganar y de que el equipo gane. Eso es más importante que un ponche. Prefiero lanzar ocho innings, con tres o cuatro ponches, que lanzar seis con 10”.

En realidad, la cantidad de entradas por juego de Santana se mantiene en el mismo nivel que el promedio que ha puesto desde 2004, 6,7 innings por apertura. Pero desde mayo, ha pasado de 7 en 12 de 15 salidas.

Economizar los pitcheos es la premisa del “Gocho”

Hay momentos, situaciones de juego, en las que el “Gocho” reconoce que extraña ese poder que tenía antes para ponchar rivales. “Me pasa a veces”, dice. “No todo el tiempo”.

La “K” no es un out cualquiera. Cuando usted poncha, elimina automáticamente la posibilidad de un blooper, de un error, de un hit de piedrita. Es out y punto; sin embargo, se necesitan por lo menos tres envíos para lograrlo.

“Me han tocado situaciones en las que dices: ‘Gracias por haberle hecho swing al primer pitcheo y haberme sacado de ese rollo’”, se ríe Johan.

Este Santana al que le ponen más la bola en juego, también le dan más hits. Es lógico. La relación de imparables por duelo es casi idéntica a la de 2009, 8,3 contra 8,4. En su época dorada, ese promedio se mantuvo entre 6,2 en 2004 y 7,5 en 2007. “Ahí es donde tiene que estar el famoso juego en equipo. No lo puedo hacer todo, hay que ser realistas. Aquí hay un equipo que tiene que hacer su trabajo”.

“El control sobre todas las cosas”

“Acuérdate que estuvo la operación”, indica el receptor y compatriota de Johan Santana, Henry Blanco. “Creo que ahora es que está empezando a agarrar más velocidad. El Santana del 2004 lanzaba 94, 95, 96.
Y creo que la operación ha impedido llegar a esas 95 millas. Está aprendiendo a defenderse ya que no tiene esa velocidad”.

“Es un tipo de que depende mucho de la localización de sus pitcheos y está aprendiendo a tomar ese camino”, añade Blanco. “Creo que se está adaptando a esas cositas. A buscar un dobleplay en vez de dos ponches”.

“Tienes que reconocer quién eres”, dice el coach de pitcheo de los Metropolitanos, Dan Warthen. “Él siempre ha sido capaz de dominar de ambas maneras. Es capaz de mover la pelota y, cuando está en problemas, meter la mano en el pote y decir, ‘aquí hay un poquito más”. La transición se hace y va completando con los años y con inteligencia”.

Ron Darling, ex lanzador de los Mets y comentarista del equipo, piensa que ya Johan realizó con éxito ese proceso de ponchador a pitcher de contacto.

“Es duro pasar de ‘dominar a los bateadores’ a ‘vencer a los bateadores’. Santana ya hizo esa transición. Hay distintas formas de sacar outs. Para él, antes eran los ponches. Ahora, son más los elevados”.

Warthen dice no tener ninguna duda de que la velocidad con la que trabaja Santana hoy – “entre 88 millas con su recta de dos costuras y 92 con la de cuatro”, especifica- puede seguir siendo exitoso.

“El poder está ahí. Con la forma cómo ubica sus pitcheos, eso es más que suficiente. Él tiene la ubicación y el movimiento. La velocidad lo hizo el gran ponchador que fue. Pero de nuevo, puede ponchar cuando lo necesita”.

miércoles, 4 de agosto de 2010

Ezequiel Carrera está demostrando su nivel


El borrón y cuenta nueva ha sido siempre, tanto en el beisbol como en la vida, una buena técnica psicológica para reencontrarse.

Tan sólo una semana después de haber sido cambiados por sus respectivas organizaciones, Wilson Ramos y Ezequiel Carrera ya empiezan a ser testimonio vivo de ello.

En lo que respecta al magallanero ha demostrado de manera científica que ha recibido con beneplácito su cambio de escenario.

Mientras estuvo en las inferiores de los Marineros de Seattle este año, el jardinero dejó promedio de .268 en 218 turnos oficiales, con nueve almohadillas estafadas, 18 remolcadas y 24 anotadas.

Pero desde su traspaso a los Indios de Cleveland y de su llegada al Columbus Clippers (sucursal AAA de la tribu), el patrullero ha llevado su nivel en el plato a estratos superiores, conectando para .318 de AVG en 52 turnos con cinco boletos (.388 de OBP), cuatro almohadillas hurtadas y ocho anotadas.

El despliegue ofensivo del criollo ha sido todavía mayor en sus últimos encuentros, pues acumula siete incogibles en los últimos 15 turnos (.467 de AVG), uno de ellos un triple y otro un tubey.

Carrera ha recibido descanso en los últimos dos encuentros por leve lesión en el tendón de la corva que sufrió al correr las bases el pasado jueves.

Magallanes será campeón


No lo decimos nosotros. Lo proclamó primero la canción de la Billo's Caracas Boys: "Magallanes será campeón".

El equipo más popular en Venezuela, según el último estudio de la encuestadora Datanálisis, no gana un campeonato desde enero de 2002, cuando venció en la final a Aragua, en cinco juegos.

La canción, desde entonces, no ha pasado de ser una señal de esperanza, más que un destino.

Puede que pronto termine la espera. Puede que la próxima celebración de los turcos esté más cerca de lo que sospechan sus rivales.

Los Navegantes han sido el equipo más agresivo en los últimos meses, durante el receso entre temporadas del beisbol invernal.

Adquirieron al receptor Ramón Hernández, enviando a los Bravos a los lanzadores Aníbal Sánchez, Yusmeiro Petit y al joven infielder Miguel Chacoa, un paquete que les permitió, además, recibir a los serpetineros Bruce Rondón y José Miguel Rodríguez.

Se hicieron del útil Alberto Callaspo, quien puede defender cualquier posición del cuadro y hasta el centerfield, entregando a las Águilas al prospecto zurdo Alexander Torres, al también monticulista Arcenio León y al jugador de cuadro José Pirela.

Consiguieron hace días, finalmente, al tirador Fernando Nieve, dándole a los Caribes, en retribución, al veterano outfielder Alex Escobar, al catcher Gustavo Molina y al inexperto patrullero Edward Alfonzo.

La tropa que Carlos García dirigirá por segunda vez consecutiva en el torneo 2010-2011, súbitamente, parece no tener fisuras.

La nómina de los cabrialenses luce tan saludable, que no tiene mucho lugar para dos históricos del club, Richard Hidalgo y Edgardo Alfonzo, que mantienen el deseo de jugar en la siguiente campaña.

García contará con el retorno de Endy Chávez y Melvin Mora, que han visto poca acción en 2010, el uno debido a las lesiones y el otro por haberse convertido en el utility de los Rockies, una posición que le zafará de prohibiciones y dejará en sus manos la posibilidad de reportarse, como ya ha adelantado.

Espera contar también con el catcher Jesús Montero, el prospecto número uno de los Yanquis, y con el outfielder Yohermyn Chávez, el venezolano que ha dado más jonrones en las ligas menores en los últimos dos años.

Cruza los dedos para tener al receptor Robinson Chirinos, uno de los peloteros más votados en el premio al Jugador Más Valioso de la justa anterior, y a Ezequiel Carrera, un fino patrullero central que también asciende en las menores.

Contará con Argenis Díaz y Andrés Blanco, dos de los infielders más seguros del país suramericano. Podría recuperar al intermedista Reegie Corona para la segunda mitad del campeonato, una vez complete su rehabilitación por una cirugía a la que se sometió días atrás.

El grupo de bigleaguers promete una alineación temible, aún ante la perspectiva de que esta vez Pablo Sandoval ni Elvis Andrus reciban permiso para jugar.

A Callaspo, Hernández, Díaz, Blanco, Endy Chávez, Miguel Montero, Jesús Flores, Juan Rivera y Humberto Quintero -- si cumple su promesa de esta vez sí subirse a la nave -- les espera un locker en el clubhouse del estadio José Bernardo Pérez de Valencia.

La gerencia tiene la palabra de Michael Ryan para regresar y no descarta repetir a Brian Dopirak. Son dos de los importados que más batearon en la 2009-2010. Todos esos nombres justifican la salida de hombres importantes para la afición turca, como Sánchez -- a quien los Marlins seguramente no dejarán lanzar en Venezuela -- y Escobar.

Incluso amenazan con enviar al retiro forzoso a Alfonzo, a no ser que acepte un rol de bateador emergente y mentor de la sangre nueva.

La adquisición de Nieve es clave para los bucaneros. El pitcheo, especialmente el pitcheo abridor, es el flanco débil de los Navegantes, que necesitan del derecho carabobeño y del zurdo Carlos Hernández para construir alrededor un sólido quinteto.

Si los Medias Rojas no le impidieran a Félix Doubront actuar en su país; si los Medias Blancas no limitaran el desempeño de Clevelan Santeliz, García viviría en la abundancia.

Esto debido a que el bullpen de los azules, uno de los más efectivos en la justa anterior, mantiene nombres sonoros: Edward Mujica, Jean Machí, Rafael Cova, Deolis Guerra y Santeliz, si le dejan estar ahí. El alto mando de los Navegantes no oculta que trabaja para ganar ya. Los cambios efectuados en las últimas semanas respaldan la creencia.

martes, 3 de agosto de 2010

Pablo Sandoval sigue sin batear


Si Bruce Bochy, piloto de los Gigantes de San Francisco, fuese venezolano, ya le hubiese encendido unas cuantas velas a la Virgen María y a José Gregorio Hernández, todo eso para que Pablo Sandoval pueda ser el mismo bateador de la temporada pasada.

Dentro del club de la bahía siguen esperanzados en que los batazos del “Panda” aparecerán en cualquier momento, y están conscientes de que muchas de sus aspiraciones clasificatorias pasan por lo que el carabobeño pueda hacer.

“Él (Pablo) es clave para nosotros”, dijo el piloto de San Francisco a la prensa norteamericana el viernes, antes de iniciar la serie de fin de semana ante los Dodgers. “Nosotros sabemos esto y tenemos que conseguir que logre hacer el swing que sabemos puede hacer. Debemos tener su bate de regreso”.

Sandoval ilusionó a muchos al empezar la segunda parte de la campaña con mejorías en su ofensiva, pero esto se fue desvaneciendo con el paso de los días. Después del Juego de Estrellas el criollo tiene promedio de .265, sin cuadrangulares y ocho remolcadas. (Su último batazo de cuatro bases fue el 15 de junio).

Magallanes el equipo más blindado

Luego de quedar a un paso del campeonato contra sus eternos rivales en la última temporada, los Navegantes sólo piensan en el título 2010-2011. Ese es el mensaje que dan a su fanaticada y contrincantes: el equipo no se ha quedado dormido en estas largas vacaciones y su gerente Luis Blasini va con todas.

En la 2009-2010, la nave turca se vio beneficiada por la presencia de los grandes ligas Pablo Sandoval y Elvis Andrus, panorama poco probable para la venidera campaña. De igual forma la base del equipo es sólida.

La rotación abridora liderada por Carlos Hernández y José Sánchez era quizás su punto más inestable, algo muy común en esta liga. No obstante, es aquí donde el equipo valenciano ha dado un golpe crucial, consiguiendo al brazo criollo más importante de la liga, Fernando Nieve, un auténtico número uno y como los hay pocos en el Caribe.

Los lanzadores Clevelan Santeliz y Rafael Cova, además de los ligamayoristas Edward Mujica y Yoel Hernández comandarán el confiable cuerpo de relevistas.

Ahora, hablando de los jugadores de posición, el equipo se ve compacto y con capacidad de ajustarse a las lesiones y prohibiciones de las organizaciones norteamericanas. Una combinación entre juventud y experiencia es la que forman en el infield, los ya pulidos Reegie Corona y Argenis Díaz, aunados a los más veteranos Andrés Eloy Blanco y Edgardo Alfonzo. A ellos se les unen Alberto Callaspo y Ramón Hernández, dos tremendos bateadores en cualquier nivel y con gran versatilidad.

En los jardines se espera el regreso de Endy Chávez, uno de los líderes más importantes del equipo y que se perdió toda la 2009-2010 por lesión. También se sumaría el veterano slugger Richard Hidalgo, además del siempre rendidor Ernold Andrus y el jovencito Johermyn Chávez que espera su oportunidad.

La nómina de los turcos incluye un sin número de receptores con experiencia de Grandes Ligas como Miguel Montero, Jesús Flores y Humberto Quintero, junto al joven Robinson Chirinos y el mega prospecto Jesús Montero (al menos se espera la incorporación de alguno de ellos).

La importación de la nave caracterizada por ser siempre de las mejores, completará el selecto grupo. Aparte, no sería descabellado pensar en el regreso de algunos veteranos como Melvin Mora, Juan Rivera o Carlos Guillen.

Blasini está haciendo estragos en el mercado, sacrificando poco y obteniendo mucho. Ha conseguido dos grandes bateadores y el mejor lanzador disponible, transformando una de las plantillas más sólidas, en la mejor.

Es claro que los Navegantes lucen como el equipo a vencer, con una gran base para ganar en octubre sin depender del azar ni desesperarse mientras llegan sus Grandes Liga. Así, irán con todo por el campeonato.

Johan Santana no pudo con los Bravos


Santana cayó por sexta vez en la temporada, esta vez 4×1 ante los Bravos de Atalnta.


El zurdo de Tovar se mantuvo en la lomita por espacio de 7 innings en donde permitió 4 carreras, le conectaron 9 hits, otorgó 2 boletos y ponchó a 11. Dejó su marca en 8-6.

Los Bravos aprovecharon una excelente labor mointicular de su abridor Tim Hudson (12-5) y la ofensiva de Rick Ankiel quien conectó su primer hit con el uniforme de Atlanta e impulsó 2 carreras.

Chipper Jones agregó un jonrón solitario en el séptimo para tambiñen contribuir a la victoria de su equipo quienes lograron sacarle tres juegos de ventaja a su mas cercano rival, los Phillies de Philadelphia.

Los Mets perdieron su segundo partido consecutivo y el 10mo de 14. Sólo han ganado seis de sus últimos 23 encuentros.

Por los Mets, Henry Blanco de 3-1 y Johan Santana de 3-0

lunes, 2 de agosto de 2010

Argenis Díaz de vuelta a las Mayores


Piratas de Pittsburgh subió ayer al infielder criollo Argenis Díaz, de acuerdo a mlb.com.

El excelso torpedero mirandino estará en su segunda pasantía con la divisa bucanera, la misma con la cual debutó en el “big show” el pasado 21 de abril. Apenas tomó un par de turnos sin éxito en dicha experiencia.

Díaz ocupará la vacante de utility de cuadro dejada por Bobby Crosby, cambiado a Cascabeles de Arizona.

Corona lesionado


No todo es noticia positiva, para nuestros peloteros bucaneros en el exterior, Reggie Corona fue puesto en lista de lesionados DL debido a una lesión grave en uno de sus brazos, específicamente en el derecho así lo confirmo su hermano Jeremy Corona.

Sera operado mañana en la ciudad de Nueva York a las 11 de la mañana, ya Reggie se traslado de Scranton hasta Nueva York el día de hoy, su hermano informo que los galenos notificaron que se perdería alrededor de unos 3 meses dependiendo de la evolución en su rehabilitación.

La lesión se produjo cuando Corona fue a intentar atrapar un elevado y choco con su compañero del jardín derecho, quien le cayó en encima y le provoco algo más que una fractura; así lo notifico Jeremy Corona quien se apresta a viajar a USA en las próximas horas y nos mantendrá informados sobre la evolución de la operación que se le practicara a nuestro segunda base.